La falta de un “Killer” en el área condena al Deportivo a la derrota por la mínima en Barcelona.
El partido se presentaba con las novedades, algunas ya avisadas, en el once inicial. Piscu era central, Filipe titular en la izquierda, relegando a Manuel Pablo a su posición original y De Guzman pareja de pivote con Sergio. La sorpresa fue la alineación de Xisco como el delantero titular.
El conjunto coruñés comenzó el partido con bastante ritmo. Ya en el minuto tres, de un tiro lejano de Verdú se había aproximado a la portería de Kameni. En el minuto seis, la oportunidad sería para Xisco que a un centro medido de Guardado desperdició la ocasión rematando con la derecha por encima de la portería del meta españolista.
A partir de estas ocasiones iniciales, ambos equipos concentraron el juego en la posesión del balón, que en un principio era superior al Espanyol. El conjunto periquito buscaba las jugadas rápidas con Tamudo y Luis García como cazadores mientras los deportivistas jugaban el balón en bandas. Filipe y Manuel Pablo, muy atacantes en el día de hoy, buscaban combinaciones con Lafita, Guardado y un destacado De Guzman sobre todo en la primera parte sin fortuna. En una de estas combinaciones, Bobby mete un pase sobre la defensa a Lafita, que gana la posición. Cuando ya parecía que lo más difícil estaba hecho, el jugador remata a la portería y el balón se va fuera, el Dépor estaba perdonando.
Desde la media hora de partido hasta el final de la primera parte el partido fue un monólogo del Deportivo. Otra oportunidad fue para Guardado, quien tras un regate en el área tiro flojo a las manos de Kameni. Pero la oportunidad más clara del conjunto gallego fue en el minuto cuarenta. Xisco en un despiste defensivo recoge el balón en el mediocampo y recorre todo el campo periquito sin oposición. Con potencia llega al área y falla al definir ante el portero africano.
Conocido por todos es aquel dicho de “si perdonas...” y esto se vio reflejado cuando ya pasaba mas de un minuto de descuento. Un despiste de la zaga blanquiazul –hoy de negro- propició un centro desde la banda derecha que Raúl Tamudo, sempiterno goleador, aprovechó para establecer el 1-0. Acto seguido los jugadores se fueron camino del vestuario.
La segunda parte comenzó con un Dépor ambicioso con ganas de voltear el marcador. La posesión era clara y manifiesta de los jugadores del Lotina, aunque con poca fortuna a la hora de materializar las ocasiones creadas.
El Dépor la tocaba en bandas y centraba balones con peligro. Uno de estos centro de Filipe fue rematado por Coloccini –que ya empezaba a subir al remate- al palo de la portería, los jugadores parecían gafados. El técnico deportivista movió banquillo y sacó a un desafortunado Lafita introduciendo a Riki, que cambiaría el sitio con Guardado.
La incorporación de Riki llevó más ataque al juego deportivista, aunque como en toda la tarde, sin la fortuna necesaria. Ocasiones de Riki y un Verdú voluntarioso se sucedieron en la segunda parte. Aprovechó el técnico para realizar el segundo cambio, Bodipo sustituía a Xisco. El cambio no cambió mucho el estilo de juego ni las oportunidades gallegas aunque el Espanyol cada vez reculaba más y salía menos con el balón controlado.
Lotina se jugó entonces el todo por el todo, quitando a Sergio y metiendo a Adrián. El equipo acabó jugando con Verdú, Bodipo, Riki, Guardado y el delantero asturiano y no fue capaz de introducir el balón en la portería contraria, lo que manifiesta que al equipo le falta gol, ya que hoy las ocasiones las hubo.
En los últimos minutos del partido se observó un pequeño bajón del Deportivo que pareció bajar los brazos. El equipo herculino acumula cinco puntos en seis jornadas y se mete abajo en la clasificación. Sin embargo la imagen demostrada hoy por los coruñeses ha sido mucho mejor que la del anterior encuentro.Fuente: riazor.org












