Nintendo hace temblar a Youtube. O al menos eso es lo que ocurre cuando se reproduce en el portal de vídeos el tráiler promocional del nuevo juego de Wario Land, «Shake it!», que ha sido desarrollado para la Wii.
YouTube ha permitido que el equipo creativo rompa todos los límites de su portal para esta promoción. La campaña se basa en el concepto del juego, Shake It, («agítalo») y en el temblor de los mandos de la consola que los jugadores sienten en cada fase del juego.
Derrota del Deportivo ante un Valencia hoy superior
El Deportivo cayó en Mestalla (4-2) ante un Valencia que esta tarde se mostró superior a los de Lotina, excepto quizás los primeros 25 minutos de partido. Con esta derrota, el Dépor suma cinco puntos y se queda decimotercero en la clasificación, a la espera del Numancia de Soria el próximo domingo en Riazor a las cinco de la tarde.
Con Sergio y De Guzman en La Coruña, el primero por decisión técnica (la UEFA aguarda el jueves en Riazor) y el segundo sancionado; la manija del equipo fue en Valencia para Antonio Tomás y Juan Rodríguez. Pablo Álvarez caía a la derecha y Guardado a la izquierda. Delante, Lotina apostó por Mista, un ex valencianista, en lugar de Omar Bravo, que también contaba con serias opciones de jugar.
Empezó mejor el Deportivo, que siguió fiel a los cuatro zagueros en defensa. Fruto de su mejor arranque fue el primer gol. Pablo Álvarez llega hasta la línea de fondo y su centro lo introduce Moretti en su propia portería. Corría el minuto 13. Pero el Valencia no es el del año pasado. Cuenta con dos futbolistas en estado de gracia, Villa y Mata, y su moral no es tan quebradiza como en los tiempos de Koeman. Poco a poco fue atenazando al Deportivo, que se vio obligado a dar un paso atrás. A la media hora llegó el empate. Joaquín, muy entonado esta tarde, supera a Filipe, centra al segundo palo y Mata, libre de marca, cabecea colando la pelota entre una nube de defensores deportivistas que quedaron en la raya de gol.
Poco después, en pleno desconcierto deportivista, pudo marcar Villa pero su disparo se fue ligeramente desviado, con todo a favor. El descanso fue un bálsamo para el Dépor, que pasaba los peores momentos.
Sin embargo la tónica no cambió en la reanudación. El Valencia se lanzó ya desde el primer minuto a por el segundo gol, que llegó en una gran jugada de Villa al que no respondió adecuadamente la zaga deportivista. El chut raso del delantero asturiano fue imparable para Aranzubia. Poco después, de nuevo en una gran jugada por la izquierda del ataque valencianista, es Joaquín el que remata a placer un pase de la muerte. Era el 3-1 que dejaba en el arranque de esta segunda mitad sentenciado el encuentro.
El Valencia no se conformó con ésto. De nuevo Villa aprovecha un gran pase de Mata para batir a placer a Aranzubia. 4-1 y fiesta en Mestalla. Lotina dio entrada a Lafita, Omar Bravo y Riki, que volvió al equipo tras su lesión ante el Real Madrid. El equipo coruñés apretó los dientes en la recta final y Lafita, en una jugada de pillería al aprovechar la pasividad de Alexis, hizo el 4-2 al quedarse sólo y batir con inteligencia a Renan.
Final del partido con una derrota más que lógica ante un equipo, el Valencia, que de nuevo recupera su potencial para acabar en lo más alto de la clasificación. Toca recuperar fuerzas para afrontar en primer lugar el partido de vuelta de la primera ronda de la Copa de la UEFA ante el Brann, este jueves 2 de octubre a las 21.00 horas en Riazor.
Fernando Alonso ha conseguido la victoria en el Gran Premio de Singapur tras remontar desde la decimoquinta posición en una carrera marcada por el 'Safety Car' tras el espectacular accidente de Trulli. El piloto asturiano, que ya había realizado su respostaje, se benefició de esta situación para colocarse quinto y subir posteriormente a la primera posición de la que ya no se bajaría durante las últimas 21 vueltas.
Segundo ha sido el alemán Nico Rosberg que por momentos ha liderado la carrera pero se ha visto condicionado por un 'Drive-Trought' de diez segundos en el 'Safety Car' de Trulli . Por su parte, el inglés Lewis hamilton ha conseguido ser tercero, algo que le deja muy cerca de conseguir su primer campeonato mundial de fórmula 1 debido a que su máximo rival, el brasileño Felipe Massa, ha tenido muchos problemas durante toda la carrera que le han impedido puntuar
El actor Paul Newman, protagonista de películas inolvidables como «Dos hombres y un destino» y «El color del dinero», murió hoy de cáncer de pulmón a los 83 años de edad, según informó Newman's Own Foundation. «Echaremos de menos a nuestro amigo Paul Newman, pero tenemos suerte de haber conocido a una persona tan formidable», dijo en un comunicado Robert Forrester, vicepresidente de la Fundación, creada por el actor.
En junio se supo que Newman, que había sido un ávido fumador, padecía de cáncer de pulmón. También se informó entonces de grandes donaciones a obras de caridad. En los últimos años de su vida, Newman se había volcado en su trabajo filantrópico y dedicó 250 millones de dólares a diversos proyectos en todo el mundo. Gran parte de ese dinero lo ganó con una empresa de alimentación, Newman's Own, que comenzó «como una broma» en el sótano de su casa, según relató Forrester.
Pero su faceta de empresario de éxito sólo es un paréntesis en una vida que estuvo marcada por la interpretación, la dirección y unos incisivos ojos azules que le convirtieron en una de las mayores estrellas de cine del Siglo XX. Entre papel y papel, Newman se subía a uno de sus automóviles de carrera, una afición que inició tras actuar en la película «Winning» en 1969. También era un hombre de familia, una cualidad extraña en Hollywood.
Desde hace cincuenta años residía en Westport con su mujer, la actriz Joanne Woodward, con quien tuvo tres hijas. De un matrimonio anterior tenía un hijo y dos hijas. Ese único hijo varón, Scott, murió de una sobredosis en 1978, lo que fue un golpe enorme para Newman, que creó en su memoria el Scott Newman Center, un centro para la prevención del uso de drogas. Había nacido el 26 de enero de 1925 en (Ohio, EEUU), de padre judío y madre eslovaca.
Sirvió en la Marina durante la II Guerra Mundial como operador de radio y a la vuelta estudió interpretación en New Haven y Nueva York.
Debutó en Broadway y de ahí saltó al cine, donde su papel como el boxeador Rocky Graziano en el filme «Somebody Up There Likes Me» (1956), dirigida por Robert Wise, hizo que todas las cabezas se volvieran a mirarle.
Desde entonces su carrera despegó y nunca tocaría suelo más. En su haber hay una larga lista de películas que marcaron una época, como «Exodus» (1960), «The Prize» (1963), «Harper» (1966) o «Butch Cassidy and the Sundance Kid» (1969).
Dirigió «Rachel, Rachel» (1968), que logró candidaturas al Óscar a la mejor película y a la mejor actriz, y «The Effect of Gamma Rays on Man-in-the-Moon Marigolds» (1972), entre otros filmes. Ganó un Óscar al mejor actor por «El color del dinero» (1968), dirigido por Martin Scorsese.
Ambientada en Praga en 1968, trata de un hombre y sus dudas existenciales en cuanto a las situaciones de pareja, tanto sexuales como amorosas. El libro relata escenas de la vida cotidiana, pero trazadas con un hondo sentido trascendental. Sobre un tema abstracto y milenario, el de la inutilidad de la existencia, la necesidad o no del eterno retorno de los momentos para dotar a la vida de sentido, el autor desarrolla una desgarrada historia de amor. La obra se puede analizar en cuanto a varios factores, el factor histórico-político, el factor artístico, y el factor que relata las acciones de los personajes, sin duda una de las mejores obras representativas de la crítica comunista en Europa del Este.
Ya en 1985, al año siguiente de su publicación, la novela sería galardonada con el Premio Jerusalén. Tres años más tarde La insoportable levedad del ser sería llevada al cine de la mano del director Philip Kaufman, obteniendo un aceptable éxito.
A pesar de su militancia comunista en su juventud, Kundera se convirtió desde el inicio de su actividad literaria, en un crítico mordaz del socialismo. A su vez, su principal obra, La insoportable levedad del ser, se ha convertido en una referencia importante a la hora de intentar comprender la disidencia vivida en Europa del Este durante la Guerra Fría.
En 2006, el libro se edita por primera vez en el país del autor, República Checa, alcanzando récord de ventas.
Partido sin goles pero con muchas emociones en el Reyno de Navarra que, sin embargo, se tendrá que que resignar a ver a su equipo sin conocer la victoria en lo que llevamos de Liga BBVA. Los rojillos fueron superiores al Deportivo en todo momento en cuanto a ocasiones y juego. No obstante, los navarros no supieron culminar un partido en el que contaron con dos palos y con la ventaja de estar con un jugador más tras la expulsión de De Guzmán. Al final, reparto de puntos entre dos equipos que siguen sumando a pasos milimétricos.
Osasuna no arranca. Los rojillos tenían este miércoles una excelente oportunidad de sumar tres puntos que les hubieran aupado algunos puestos en la tabla y, de paso, podían dar una alegría a una afición que empieza a ponerse nerviosa. El juego no es malo y las ocasiones muchas, pero los goles no llegan. El problema del gol no es de ahora. Ya la temporada pasada los rojillos sudaban sangre para poder perforar las porterías rivales y este año, la senda es la misma.
Los navarros se hicieron pronto con el control del partido aunque el primer aviso llegaba por parte del Deportivo, algo tímido durante todo el partido y esperando a ver cómo se sucedían los hechos. La acción llegaba por medio de una buena jugada de Guardado que disparaba desviado. Los locales no se arrugaron y pronto montaron su respuesta tras una acción entre Juanfra y Portillo que no terminó en gol.
Dos palos y Lopo
Estos dos hombres serían los encargados de protagonizar la acción más clara hasta ese momento. Juanfran lograba una excelente jugada que terminaba en un centro raso para que Portillo no llegara a rematar cuando se encontraba totalmente solo. Y justo un minuto más tarde a punto estuvo de abrirse el marcador local tras un centro desde la derecha del propio Portillo que despejaba Piscu y el balón se estampaba en el larguero. Y con una clara ocasión fallida para Bodipo llegaríamos al descanso.
Tras la primera parte, las sensaciones de que el gol llegaría por uno u otro lado eran claras. El Depor sufría un contratiempo con la expulsión de De Guzmán por segunda tarjeta amarilla pese a las protestas de sus compañeros, que se quejaban de una falta anterior por pisotón que no fue señalada. El colegiado Ramírez Domínguez tuvo que consultar con el auxiliar para decretar por fin que los gallegos se quedaran con un jugador menos casi toda la segunda parte. Después llegarían las ocasiones de Delporte tras un misil que no explotó dentro de la portería y el disparo de Juanfran.
El extremo rojillo golpeó a bocajarro pero Lopo, de tacón, despejaba el balón en la misma línea de gol. Seguían las ocasiones pero no aparecía el gol ante un Deportivo totalmente roto y contando los minutos para el final. En el último suspiro, un centrochut de Delporte terminaba en el palo y con esa acción finalizaba un choque que pudo dar más de sí. Hubo oportunidades, acciones, polémica, buenas jugadas pero no la guinda del gol. Muchas ganas pero pocos frutos. Osasuna sigue desperdiciando ocasiones y tendrá que afinar más su puntería mientras que el Depor tendrá que ser más ambicioso si no quiere sufrir como el año pasado.
El Deportivo empató esta tarde en Riazor ante el Mallorca (0-0) en un partido que bien pudo haberse saldado con victoria deportivista, dada la clara superioridad blanquiazul, sobre todo en la primera mitad. "Me voy contento con el resultado", comentó Gregorio Manzano, técnico mallorquín, en rueda de prensa.
Para no acusar en Liga el desgaste de la UEFA, Lotina volvió a optar por las rotaciones. Hasta seis cambios introdujo el técnico vasco en el once respecto al choque del jueves en Bergen. Ze Castro y Filipe entraron una defensa de cuatro relevando a Adrián López (en el banquillo) y a Colotto, que finalmente se cayó de la lista de esta tarde. En el centro, la manija fue para Antonio Tomás, suplente en Noruega, y para De Guzman, que no viajó en competición europea por estar sancionado. Ambos relevaron a Juan Rodríguez y Sergio, sentados en el banco esta tarde en Riazor. Arriba, repitió Omar Bravo; Verdú entró por Valerón, hoy suplente; y Pablo Alvarez por Lafita, también sentado en el banco de Riazor.
El Dépor empezó con ritmo y acumuló ya su primera ocasión en el primer minuto de juego. A los diez, Pablo Álvarez sortea bien a la defensa balear tras recoger un balón rechazado al borde del área, encara a Moya y, tras regatearlo en el área pequeña, se fue al suelo. El colegiado, Ayza Gámez, entendió que intentó engañarlo y le mostró cartulina amarilla. Un minuto más tarde, en pleno vendaval de juego deportivista, Pablo Álvarez vuelve a chutar desde fuera del área desviado por poco.
El Mallorca, siempre con Arango llevando el juego ofensivo, rondaba asimismo el área de Aranzubia, aunque la defensa deportivista se encargó de frenar las acometidas mallorquinas. Guardado, en el ecuador de esta primera mitad, habilita en un contragolpe a Omar Bravo en el centro del área. El internacional mexicano, en acrobática postura, envía demasiado alto. De nuevo Omar Bravo pudo marcar, pero su remate en otra jugada por la izquierda lo sacó in extremis Moya a saque de esquina cuando ya se cantaba el gol en Riazor.
La mejor oportunidad visitante fue una falta desde unos 30 metros que Varela convirtió en un auténtico obus al palo derecho de Aranzubia. El meta vasco se vio obligado a realizar una gran parada. El Dépor se pudo ir con ventaja al marcador en una gran jugada a la contra. Omar Bravo rompe el fuera de juego e intenta una vaselina que Moya logra sacar; el balón le cae a Guardado que, ante la oposición de un defensor mallorquín, cabecea al larguero cuando no tenía portero.
Al final de estos primeros cuarenta y cinco minutos, empate sin goles en un partido que pudo llegar al descanso con ventaja deportivista.
La segunda mitad comenzó igual que la primera. Juego fluido del Dépor, superior al Mallorca. Pablo Álvarez, tras una gran jugada individual con recortes a varios futbolistas visitantes, disparó demasiado alto desde dentro del área. El partido cambió en el minuto 56. Verdú recoge un balón en profundidad en la frontal y le deja a Omar Bravo un balón dividido. El choque deja a los dos jugadores lesionados y una fenomenal tangana con dos agresiones (un tirón de pelos y un agarrón por una oreja) de dos jugadores del Mallorca al delantero deportivista mientras éste estaba en el suelo. Ayza Gómez, pésimo todo el partido, expulsó incomprensiblemente al delantero deportivista cuya intención era sólo rematar a portería. El público la tomó con el colegiado con toda justicia. El partido podía cambiar. Aún así, el Dépor se defendió con orden y apenas pasó apuros.
Eso sí, en la recta final, David Navarro fue también expulsado con justicia por una doble amarilla. Al Deportivo, que estaba mejor plantado, le hizo daño quedarse con un hombre menos y disputar muchos minutos del segundo tiempo con diez futbolistas.
Al final, empate sin goles y cuatro puntos en el casillero deportivista, que este miércoles rendirá visita al Osasuna a partir de las 20.00 horas.
La contundente victoria de Rafa Nadal sobre Andy Roddick otorgó a España el tercer y definitivo punto (3-1) ante Estados Unidos en la semifinal de la Copa Davis y certifica la presencia de la ‘Armada’ en la final de esta competición.
El duelo de número uno no tuvo discusión. Rafa Nadal, el abanderado español, se impuso a Andy Roddick, el cañonero estadounidense, por un marcador global de 6-4, 6-0 y 6-4 tras dos horas y doce minutos de juego. Con esta victoria, España aprovecha la segunda de sus oportunidades para sentenciar la eliminatoria.
La lluvia fue la verdadera protagonista en el inicio de la jornada, pues retrasó el comienzo del partido una hora y media. A pesar del cielo gris y el amago de lluvia, Nadal y Roddick saltaron a la pista con ganas de finiquitar el partido por la vía rápida. El estadounidense mostró desde un principio el arma de su saque y la pretensión de cerrar los puntos en la red. Sin embargo, el manacorí le ganó ahí la partida y fruto de ello fue que Nadal gozó de las primeras bolas de break del partido. No aprovechó las tres primeras, pero a la cuarta fue la vencida. Nadal se puso por delante en el luminoso con un gran juego y llevando la iniciativa de los puntos, salvó los momentos de apuros en los que le puso Roddick en el rush final del set y no desaprovechó la primera oportunidad que tuvo para cerrar la primera manga con un parcial de 6-4. El balear encandilaba aún más si cabe a un público volcado con el ‘number one’.
Rafa le hizo un roto a Roddick ¡Qué mejor forma de reanudar el partido! Rafa hacía mucho daño variando la dirección de los puntos y ninguneando a un Roddick que demostró no ser capaz de tirar de un ‘Plan B’ cuando las cosas le pintan mal. Nadal se apuntó, uno tras otro, los seis juegos que se disputaron en el segundo set. Rafa y su ‘rosco’ a Roddick hacían las delicias del popular que complementaba la fiesta con ‘olés’, cánticos y olas dando la vuelta al ruedo.
La misma sintonía siguió en el tercer y a posteriori definitivo set. Con el sol ya en el horizonte, Roddick tuvo un 0-40 a su favor en el segundo juego; Nadal remontó el vuelo, dio la vuelta a la tortilla, ganó el juego al servicio y dio la estocada en el siguiente, rompiendo el servicio del estadounidense, que veía al español cuál muro imposible de sobrepasar. Como veía que no podía hacer nada en la pista, Roddick aportó su granito de arena en el show, tirando la raqueta al suelo, haciendo gestos al juez de silla y al público, saludando a su rival en el cambio de pista... La fiesta no tardó en llegar. Rafa cerró el partido con un último parcial de 6-4 y la Monumental estalló de alegría. España estará en la final de la Davis.
Alberto Contador ha paseado su recién estrenada leyenda por las calles de Madrid como vencedor de la Vuelta 2008 y primer español que ha inscrito su nombre en los tres monumentos mundiales por etapas, al termino de la última etapa de la 63 edición. El vencedor del último recorrido ha sido el danés Matti Breschel (CSC), tras cubrir 102 kilómetros entre San Sebastián de los Reyes y la capital.
Matti Breschel, del CSC, ha amenizado la tradicional jornada de paseo y fiesta en honor del más fuerte y poderoso a lo largo de las 21 etapas de competición. Se ha impuesto al esprint en la meta de Madrid por delante del bielorruso Alexandre Usov (Ag2r) y del italiano Davide Bigano (Quick Step), todos con un tiempo de 2h.44.37. Una llegada que ha tenido caída previa, sin graves consecuencias.
Contador, ganador del Tour 2007 y del Giro y Vuelta en 2008, cumplirá 26 años el 6 de diciembre, día de la Constitución. Antes, se ha abierto paso en la historia del ciclismo al convertirse en el quinto corredor del selecto club de vencedores de las tres grandes, compartido con los legendarios nombres de Jacques Anquetil, Bernard Hinault, Eddy Merckx y Felice Gimondi.
Año mágico para los españoles
Otro éxito para Contador en el año mágico del ciclismo español, que espera seguir sacando más oro en el inminente Mundial de Varese, adonde acudirá de gregario y sin que se le caigan los anillos. El de Pinto, profesional desde 2003, ha subido al podio junto a su compañero Levi Leipheimer, segundo, y Carlos Sastre (CSC), el vencedor del Tour, un fijo en el cajón de las grandes citas.
La etapa ha rendido homenaje al jefe de la Vuelta, al mejor, al hombre llamado a marcar una época, aunque este objetivo no le preocupa mucho. Escalador de lujo y gran contrarrelojista, el futuro se abre a sus pies. Un futuro que pasa por volver al Tour e imponer su ley. Será la referencia del pelotón. La sombra e Armstrong no parece inquietar, no debe, al actual jefe de filas del Astana.
El tiempo se ha confabulado con Contador para que clavara la bandera victoriosa en Cibeles. Ha amaneciso con lluvia, pero luego el sol se ha unido a la fiesta. La diosa de la fecundidad de la tierra ha lanzado un guiño al campeón. La plaza de Colón se ha estremecido con el jersey oro, como tres meses antes lo hizo con una camiseta roja. Un paseo monumental para el líder del pelotón.
Sentenció en el Angliru
El cuadro de honor se ha completado con el belga Greg Van Avermaet (Silence), vencedor de la regularidad; el francés David Moncoutié (Cofidis), rey de la montaña, el Caisse D'Epargne, el mejor equipo y Alberto Contador, jersey de la combinada.
La 63ª edición de la Vuelta ha cosechado 7 victorias españolas de etapa y un total de 6 españoles han acabado en el top ten. Aparte de Contador y Sastre, Ezequiel Mosquera, el gran animador, ha sido cuarto, Alejandro Valverde, enorme en el tramo final, quinto, Purito Rodríguez se ha lucido desde la sexta plaza y Egoi Martínez, que fue líder cuatro días, ha finalizado noveno.
La llegada de los Pirineos no marcó las diferencias esperadas y Contador avisó pero no golpeó. En Asturias, el madrileño pegó el tiro de gracia a la ronda, concretamente en el Angliru, donde impartió una clase magistral en insoportables pendientes. El anuncio del regreso a la competición de Lance Armstrong convulsionó durante un par de días a una Vuelta que no ha tenido la lacra del dopaje.
Bergen ha hecho méritos para entrar en la leyenda negra del Deportivo. El equipo de Lotina se dejó anoche media eliminatoria en Noruega en un partido donde lo menos malo fue el resultado, por increíble que parezca. El Deportivo rozó el ridículo durante muchos minutos, naufragó en defensa, hizo dos regalos que le costaron dos goles y pudo incluso haberse llevado una derrota más severa contra el Brann. Un día para olvidar lo antes posible.
No tuvo un debut afortunado Colotto. Al argentino se le vio poco adaptado al esquema de Lotina desde el primer instante del partido. A los siete minutos, ya había perdido un balón peligroso que acabó en un disparo desviado del espigado Huseklepp. Pero lo peor estaba por llegar. Inexplicablemente, Colotto sujetó a Hanstveit a la entrada del área y el belga Verbis no tardó ni un segundo en indicar el absurdo penalti. El agarrón ofrecía pocas dudas (hasta se rompió la camiseta), aunque el argentino reclamó que la acción había empezado fuera del área. El árbitro hizo oídos sordos, Bjarnason no perdonó y puso por delante a su equipo ante el delirio de los pocos (pero animosos) aficionados que se acercaron anoche al estadio. Era el minuto 20 y el partido entró en una fase más que preocupante.
El Deportivo pareció desaparecer por momentos del terreno de juego y sólo la fortuna impidió que el Brann aumentase su renta en los siguientes minutos. En pleno desconcierto de la defensa, Bjornsson y Huseklepp fallaron lo infallable. Aranzubia y Piscu salvaron in extremis en la misma acción lo que parecía un gol seguro.
Pero justo cuando el Deportivo parecía salir de su estado de shock, llegó el segundo palo. Un disparo lejano de Solli, sin aparente peligro, dobló las manos a Aranzubia y el balón se coló en la portería del Deportivo. Seguramente no era el regalo que el guardameta se habría hecho en el día de su 29º cumpleaños, pero esa acción ponía directamente al equipo de Lotina contra las cuerdas. Una pena, porque el portero estaba entre lo poco salvable de su equipo hasta ese momento.
Un desastre.
Si el balance defensivo era desastroso, el ofensivo no era mucho mejor. Una sola ocasión tuvo el Deportivo en los primeros 45 minutos. Todavía con empate, Valerón le puso un balón de gol a Omar Bravo, pero Udjus se echó encima del delantero y cerró los espacios. El resto de la primera parte fue un querer y no poder. La velocidad de Huseklepp (por fortuna, el acierto cara el gol no parece una de sus mejores virtudes), los contraataques del Brann y el tembleque de la defensa del Deportivo hacían temer lo peor cuando los dos equipos se marcharon a los vestuarios al descanso.
Parecía imposible, pero el asunto estuvo a punto de empeorar en el primer minuto de la segunda parte. Huseklepp, una pesadilla, se plantó solo ante Aranzubia y el balón acabó estrellándose en el palo derecho de la portería del Deportivo. La fortuna salvó al equipo coruñés de un tercer tanto que habría sido demoledor para la eliminatoria.
Lotina renunció entonces a su defensa de cinco jugadores, dio entrada a Filipe Luis y sacó del campo a Colotto. El Deportivo empezó a llegar algo más, pero las contras del Brann seguían sembrando el pánico. El pequeño se comía al teórico grande, la afición noruega se frotaba los ojos y ya nada cambiaría hasta el final. Ahora toca recomponer al equipo para pensar en la remontada en Riazor.
El Deportivo trunca su buen inicio de temporada al caer en El Madrigal (1-0), campo en el que su rival, el Villarreal, no ha perdido en lo que va de año 2008. Los de Miguel Ángel Lotina cuajaron un partido gris ante un adversario que se hizo con el control tras media hora de dudas y se dedicó a atacar la meta de Aranzubia con insistencia.
Ambos equipos se perdieron en inútiles palos de ciego con los que gastaron más de la mitad de la primera parte. Se tantearon durante demasiado tiempo, y mostraron sus miedos, incertidumbres y carencias en la pegada. A pesar de todo, el Deportivo lo intentaba más, pero no lograba que Diego López se viese obligado a trabajar.
La banda derecha
Los blanquiazules inclinaron el campo hacia la derecha. Pablo Álvarez y Laure se cargaron con todo el peso del ataque, aunque sin mucho efecto. Alguna internada de Cristian ofrecía la posibilidad de ser optimistas.
El Villarreal contestaba por el centro sin mucha frescura. Solo un par de pases en profundidad sin mucha convicción hicieron participar a Aranzubia. Ambos conjuntos concedían facilidades hasta el último pase.
Precisamente, porque hasta la medialuna del área todo iba como la seda, el Villarreal (Santi Cazorla, para ser exactos) optó por la vía rápida y marcó el uno a cero con un ajustado disparo desde la frontal al filo de la media hora de juego.
Este tanto rompió la dinámica del partido, antes entregada a la pesadez física y lentitud de ideas mostrada por ambos equipos. Antes, el Deportivo confiaba en mantener alejado al Villarreal y apostaba por una internada lateral acertada. Después del acierto de Cazorla, todo se fue al garete, el conjunto amarillo se hizo con el mando del partido y el panorama cambió por completo.
Los de Manuel Pellegrini encontraron desde entonces todos los espacios que antes se les negaban y solucionó las imprecisiones que daban aire al Deportivo. El cuadro coruñés se abandonó en ataque y se centró en no encajar el segundo, lo que acercó más al rival al área de Aranzubia, inédito hasta entonces.
Un rival que toca en exceso
Este Villarreal a la contra se empeñó en marcar a la brasileña y, salvo excepciones procedentes de las botas de Joseba Llorente, su afán por entrar con el balón controlado en el área pequeña impidieron que el marcador fuese a mayores.
En los últimos diez minutos el Deportivo intentó minimizar los daños antes del sonido de la campana, algo que logró, mientras que el Villarreal se dejó ir por la inercia del ímpetu alcanzado tras el ecuador de la primera entrega. El descanso llegó con un duelo abierto, un Dépor descompuesto frente a un rival crecido que no remató el partido. Esta circunstancia era el clavo ardiendo al que se tenía que agarrar la escuadra blanquiazul en los cuarenta y cinco minutos siguientes. El experimento de los tres mediocentros con labores comunes y complementarias no funcionó como debiera.
Primer movimiento
Tras el receso, el Ingeniero Pellegrini fue el primero en reaccionar y lo hizo con toda una declaración de intenciones. Altidore entró en lugar del lesionado Guille Franco. El chileno le dio la responsabilidad a un joven delantero, que pasó su examen particular y, de paso, advirtió que iba a por el partido.
Contestó Lotina con la retirada de Antonio Tomás para introducir a Valerón buscando acercarse al área rival, pero el golpe de mano de Pellegrini con el jugador estadounidense fue tal que el Villarreal se vino arriba empujado por Altidore y en el minuto diez tuvo una doble ocasión de gol que dejaba las cosas bastante mal para el Deportivo. Y, en estas entró Omar Bravo.
El Deportivo dejaba demasiados espacios donde no debía hacerlo y las ocasiones para el dos a cero se sucedían, sobre todo en forma de contraataques y disparos lejanos.
La entrada de Juan Carlos Valerón y de Omar Bravo molestó tímidamente a un Villarreal poco dispuesto a ceder el control. La insistencia amarilla no tenía premio y las esperanzas blanquiazules anidaban en las botas del grancanario y del delantero mexicano. Las bandas se desinflaron y el conjunto local parecía cada vez más sólido. Pires entró por Ibagaza para apuntalar esta idea.
La última baza de Lotina fue Lafita. Velocidad arriba para aprovechar las ideas de Valerón. Dos salidas contrapuestas: circulación rápida del esférico o, simplemente, jugadas a balón parado. Sergio tuvo una buena ocasión tras deshacerse de tres contrarios. El centrocampista disparó al palo en la ocasión más clara del Dépor. Tampoco hubiera sido justo frente a un rival que había sido superior.
El espectáculo de las Torres Gemelas derrumbándose ante el mundo entero envueltas en llamas se ha incorporado a la sustancia visual de nuestra era. Forma parte ya del catálogo de las hogueras más famosas de la historia junto con la quema del templo de Artemisa, del incendio de la biblioteca de Alejandría, de las cenizas de Constantinopla, del fuego del Reichstag, de las calabazas de Hiroshima y de Nagasaki y del napalm de Vietnam.
Como el virus crea el antivirus, un arma genera también la contraria. En el inicio de la historia el garrote del primate engendró la pedrada; la pedrada engendró el parapeto; el parapeto engendró la flecha incendiaria; la flecha engendró el escudo; el escudo engendró la lanza; la lanza engendró la muralla; la muralla engendró la catapulta, y así, sucesivamente, llegó el arcabuz, el fusil, la ametralladora, la trinchera, el mortero, el carro de combate, el bazuca, el cañón, el bombardero, el misil antiaéreo, el búnker y la bomba atómica. Más allá de la bomba atómica ha surgido ahora una nueva arma espontánea, imaginativa, adaptable a cada circunstancia, absolutamente diabólica y sin defensa posible. El ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, fue la presentación ante el mundo de esta última creación de la dialéctica bélica: el suicida humano, cebado con dinamita, dispuesto a inmolarse por un ideal.
El Pentágono derruido y las Torres Gemelas ardiendo fueron visiones escatológicas que durante mucho tiempo habían alimentado la imaginación de novelistas y cineastas, pero también el corazón de miles de terroristas. Norteamérica, que no concibe la vida sin espectáculo, aquel 11 de septiembre pudo comprobar hasta qué punto eran ridículas las películas de hecatombes. Hollywood había sido humillado. La ficción atrajo a la realidad y a partir de ese momento se produjo en el mundo una síntesis nueva de la maldad humana. Al parecer la alta tecnología había acudido por fin en ayuda de los desesperados.
El Pentágono es el lugar emblemático donde el Gran Gallo de Occidente asoma la cresta de acero y las Torres Gemelas eran los dos ventrículos del capitalismo que desde una esquina de Manhattan bombeaban dinero a todo el planeta. Los símbolos de Norteamérica habían saltado por los aires y, con ellos, el orgullo de una nación y la alta seguridad que lo amparaba. Además de la catástrofe física, la herida había sido profundamente espiritual. Una parte del alma de nuestra civilización quedó también bajo los cascotes y en la zona cero comenzó a crecer una enredadera que ha terminado por cubrir todo el planeta. La flor que echa esa planta es muy venenosa. Se llama paranoia.
Según la biología, un organismo es más vulnerable a medida que se hace más complejo. Esta regla es aplicable a la sociedad contemporánea cuya fragilidad va a la misma velocidad que su desarrollo, de modo que está a punto de llegar el día en que el mundo occidental dependa de un solo fusible a merced de la mano de un fundamentalista que apague la luz y nos mande a la Edad Media a comer higos chumbos. Cada vez va a ser más difícil llevar una vida dulce cerca de la gente humillada y mucho más ahora en que han hecho síntesis el odio y la química, la miseria y la electrónica, la pobreza y la crueldad, el fanatismo y la informática, la injusticia y la dinamita. En el subconsciente colectivo comienza a germinar como una pesadilla la cabeza nuclear de fabricación casera o el barril repleto de virus terroríficos que pueden ser arrojados sobre cualquier ciudad por un iluminado al que han prometido el reino de los cielos.
Ahora en los aeropuertos ordenan que te quites el calzado como si fueras a entrar en una mezquita. Te pasan el escáner por los genitales. Cualquier agente armado tiene poder para ponerte desnudo boca abajo sin que se atreva nadie a rechistar. En cualquier aduana o puesto fronterizo uno es juzgado de forma perentoria y sumarísima sólo por el rostro. Bastará con que seas moreno, con bigotón y de pelo rizado, o desafíes con la mirada al guardia o sonrías irónicamente al ser palpado para que te veas sentenciado. Pero no sólo se erigen en jueces los guardias jurados. También los propios vecinos de escalera o de barrio analizan a simple vista tu calaña envenenados por la paranoia que siguió a la hecatombe de las Torres Gemelas y desde el 11 de septiembre de 2001 existe además la obligación de mirarse en el espejo cada mañana en el cuarto de baño y juzgarse uno también a sí mismo antes de salir a la calle.
Mientras tanto, la dialéctica bélica continúa su marcha. Frente al suicida concreto, adornado con un cinturón de dinamita, se ha creado la figura del terrorismo abstracto, universal, que está en todas partes y en ninguna. Sobre ese fantasma caen ahora a ciegas las bombas de racimo.
Death Magnetic es el noveno álbum de estudio de la banda de Thrash MetalMetallica, que saldrá a la venta el dia 12 de septiembre de 2008 y significará, según declaraciones de los miembros del grupo, una vuelta a las raíces musicales del cuarteto californiano.
En este último álbum, el tipo de letra o fuente, fue plagiado del grupo sueco Deathstars liderado por Whiplasher Bernadotte, a pesar de que el track seis llamado "Cyanide" sea el mismo nombre que en el segundo álbum Termination Bliss de los mismos suecos.
Robert Trujillo, actual bajista de la banda, indicó que las 2 canciones estrenadas en el tour Sick Of The Studio 2006, "The New Song" (también llamada Death Is Not The End), estrenada el 6 de Junio de 2006 en Berlín, Alemania y "The Other New Song" (también llamada Vulturous), estrenada el 12 de Agosto de 2006 en Seúl, Corea del Sur no forman parte del nuevo álbum en su plenitud, y que solo porciones de estas podrían quedar en el álbum (por ejemplo, la parte final de "The New Song" es incluida después de los 6:30 minutos en "All Nightmare Long", y también el inicio de "The New Song" es muy similar al inicio de "The End of The Line"). Según Kirk Hammett, el grupo ya ha escrito cerca de 15 canciones para el nuevo álbum. Ellos lo definen como el mejor disco de Metallica desde el Black Album de 1991.ya que el nuevo disco marcará un regreso al sonido de los '80. El sonido de este Album, esta situado entre el Speed Metal y el Heavy Metal con toques de Thrash Metal, el sonido del álbum esta situado entre el ...And Justice For All, Master Of Puppets y lo melódico de el Black Album.
Cuando al baterista de la banda, Lars Ulrich se le preguntó si Death Magnetic sería el regreso de Metallica a su época de los 80, Respondió: "Detesto ser así de específico, porque dentro de 6 meses la gente va a decir: "¿Qué carajo? ¡Lars nos mintió!" Pero siento que así será. No es un secreto que Rick (Rick Rubin, productor) nos sugirió que utilizáramos unas cuantas canciones de esos álbumes como puntos de referencia- y nos pasamos un buen tiempo tratando de acceder a esos momentos. Así que cuando llegábamos a esos puntos de división, nos preguntábamos como ejercicio: "¿Qué habríamos hecho en este punto si estuviéramos en 1985?"
Actualmente el álbum está terminado, las canciones ya están grabadas y la portada del álbum también; ya solo falta que vea la luz este nuevo disco. Metallica colocó en la Web una nueva pagina llamada Mission Metallica, en la cual podemos experimentar como será el disco antes de que salga. Tambien enviaron a Warner Bros Records un single del nuevo álbum. Stereowarning afirma que ese single es 'Pesado' y 'Brutal' pero también un poco de 'Punk'. Dice que es muy parecido a Ride the Lightning. Últimamente, Metallica realizó una sesión con los primeros temas del disco, en la cual estuvieron presentes varios periodistas y críticos de Rock, quienes dijeron que su estilo ha regresado al de la época de los 80's.
Guitar Hero 3 tendrá a disposición de compra y descarga por Internet (vía XBOX Live y Playstation Store) el álbum entero el mismo día en que salga el disco a las tiendas.
Cuando en 1998 Larry Page y Sergey Brin crearon un nuevo motor de búsqueda en Internet e intentaron venderlo, pero nadie lo quiso comprar, así que decidieron fundar su propia firma y la nombraron inspirándose en un término matemático: Google.
Diez años después, Google es un gigante informático omnipresente en la Red -y, a veces, fuera de ella- con 20.000 trabajadores y un valor en bolsa de 150.000 millones de dólares, muy cerca de grandes del sector con décadas de historia como Microsoft o Apple.
Page y Brin, entonces dos estudiantes de la universidad de Stanford, fundaron Google el 7 de septiembre de 1998.
Ese día el estado de California aceptó la solicitud de creación de la empresa, si bien Google no tiene una fecha oficial de aniversario y simplemente celebra el mes de septiembre por la coincidencia de eventos relacionados con la creación de la compañía.
Cansados de buscar un comprador, Page y Brin montaron su propia empresa y lograron 100.000 dólares de capital riesgo de Andy Bechtolsheim, uno de los fundadores de Sun Microsystems.
Google -cuyo nombre deriva del término matemático «googol», un uno seguido de cien ceros- operó al principio en las habitaciones de Brin y Page en un colegio mayor de Stanford.
Con el tiempo, la empresa dio el gran salto a un garaje propiedad de Susan Wojcicki, hoy cuñada de Brin, y en 1999 se mudó a su sede corporativa en Silicon Valley conocida como «Googleplex».
Sus empleados disfrutan allí de unas de las mejores condiciones laborales de todo el sector, con comida y masajes gratis y la posibilidad de dedicar un 20% de su tiempo de trabajo a iniciativas y proyectos propios.
Google procesa dos tercios de todas las búsquedas mundiales en Internet, un 40% de la publicidad «online» y accede a información potencialmente confidencial de los cerca de 650 millones de personas que usan diariamente su servicio de búsqueda u otros como YouTube, Google Maps o Gmail.
La compañía se ha adentrado en campos bastante ajenos a su negocio tradicional como el «software» basado en la red o la lucha contra el cambio climático y esta semana anunció el lanzamiento de Chrome, un navegador de Internet con el espíritu de competir con Explorer de Microsoft.
Pero su creciente control del tráfico en Internet y publicidad «online» preocupa a algunos expertos, que temen que el buscador esté extendiendo demasiado sus tentáculos y miran con recelo que controle tanta información.
«Están amasando demasiado poder», dijo a Efe Jeff Chester, director del Centro para la Democracia Digital, una prestigiosa organización no gubernamental (ONG) y centro de estudios sobre Internet.
«Es una ecuación que no está equilibrada, se trata de un sistema diseñado sólo por una entidad», dijo este experto que, no obstante, cree que Google ha contribuido «a democratizar el acceso a la información».
Otros analistas ven con desconfianza su rápido crecimiento, pues creen que la que es una de las empresas más dinámicas e innovadoras de Internet puede acabar ahogada en burocracia y parecerse a Microsoft o IBM.
Para Jeff Battelle, consejero delegado de Federated Media y autor de The Search, uno de los libros más vendidos sobre el buscador, Google tiene que tener especial en cuidado en no ser víctima de su propio éxito.
«Creo que Google se enfrenta al típico de reto de todas las empresas excepcionales de gran crecimiento: innovar a medida que cambia el clima económico pero no enamorarse de cada cosa que puedan hacen», dijo a Efe.
En Google opinan que, pese a ser hoy tan grandes, se han mantenido «fieles a una cultura que permite que las mejores ideas salgan a la superficie, vengan de dónde vengan dentro de la empresa».
En un documento para la prensa sobre su décimo aniversario, el buscador insiste en que su jerarquía «es mínima» y en que siguen siendo una organización plana en la que cada individuo puede tener un gran impacto.
El futuro
Como sus prioridades para el futuro, la firma cita «apostar con fuerza por la web móvil», además de «desarrollar potencial para monetarización» y «liderar en búsqueda rápida como el rayo».
Cómo será Google dentro de diez años es muy difícil de decir, pero viendo su influencia en Internet en la última década prácticamente todo es posible.
Algunos lo han intentado, como el sitio en Internet Fark.com con un concurso de Photoshop lanzado en el 2004 bajo el título de «Google dentro de 15 años».
El ganador del premio envió una imagen que simulaba una página de Google con la frase «mis malditas llaves» en la casilla de búsqueda y la respuesta «encima de la nevera, justo donde las dejaste, imbécil», como resultado.
Extracto del acta del jurado del Premio Príncipe de Asturias, reunido en Oviedo bajo la presidencia de Juan Antonio Samaranch Torelló, ex presidente del Comité Olímpico Internacional: "Rafael Nadal Parera ha sido elegido Premio Príncipe de Asturias de los Deportes... deportista ejemplarizante, el jurado también ha ponderado su contribución al extraordinario año del deporte español".
Tras descartar inicialmente a candidaturas tan ilustres como Yelena Isinbayeva y Usain Bolt, plusmarquistas mundiales y campeones olímpicos, y a la Selección española de fútbol, flamante campeona de Europa 2008, el jurado decidió en la votación final entre Rafael Nadal y Michael Phelps. Méritos de Phelps: 14 medallas olímpicas de oro y dos de bronce, entre los Juegos de Atenas 2004 y de Pekín 2008. En estos últimos Juegos, Phelps firmó ocho medallas de oro que incluyeron siete récords mundiales. Estas ocho medallas de oro batieron la legendaria marca de siete oros en unos solos Juegos Olímpicos que Mark Andrew Spitz mantenía desde los Juegos de Múnich, en 1972.
Clara ventaja. Tras el escrutinio definitivo, el jurado oficializó el triunfo de Nadal: 18 votos contra seis de Phelps. Pudieron más el oro olímpico de Rafa, su cuarto Roland Garros, su primer Wimbledon (primer título de un tenista masculino español en el All England desde 1966), y su coronación como número uno del mundo, el pasado 18 de agosto. Y...
Continúa el jurado: "Tanto en la victoria como en las escasísimas ocasiones en que conoce la derrota, Nadal se manifiesta como gran deportista... es impecable su reacción en los triunfos más importantes y el modo en que destaca la labor de sus oponentes".
Premio a un campeón y a sus valores humanos: justo lo que más aprecia el mismo Rafael Nadal. El hombre y el campeón que, entre nostalgias, siempre recordará esas imágenes de la hierba de Wimbledon y el podio de Pekín. Siempre.
Rafael Nadal: "Es lo más grande que puede pasar fuera de las pistas"
"Es una gran satisfacción y un gran honor, es lo más grande que me puede pasar fuera de las pistas, y lo es porque este premio no sólo se concede por los valores deportivos, sino por los valores humanos. Eso me enorgullece y me hace recibirlo con más ilusión de lo habitual. Es un triunfo muy mío, que agradezco a todo mi entorno, a los que me han ayudado, y sobre todo, a mi familia. Tiene poco que ver con los triunfos normales de los torneos: cuando te premian por los valores humanos, quiere decir que estás haciendo las cosas bien".
La descarga de la beta Google Chrome para Windows ya está disponible en su página oficial, pero tanto blogs como prensa especializada llevan dos días inmersos en una catársis de análisis del cómic publicado para explicarlo. Y aquí andamos, intentando vislumbrar lo que va a suponer el lanzamiento de este navegador web, al que algunos alcanzan a llamar "sistema operativo".
Confieso que mi formación como informático me hace difícil ser tan flexible con la definición de sistema operativo como para aplicársela a Chrome (como no se la aplico a Adobe Air), aunque entiendo que para muchos supone una analogía inevitable. ¿Por qué? Porque Google Chrome es el primer navegador diseñado para aplicaciones web, no sólo con la idea de "páginas web". Gestiona pestañas como procesos, cada una tiene su espacio de memoria independiente, el foco estará en el rendimiento del motor de Javascript y viene con Gears integrado. Tres aspectos que marcan su aproximación a lo que Google viene sembrando desde hace ya tiempo, los datos y las aplicaciones en "la nube de internet", que el escritorio tenga cada vez menos valor porque todo lo tendremos en la red. JaviPas y Enrique subrayan la visión de Google Chrome como "sistema operativo" (aunque, insisto, necesitando otro por debajo que gestione la máquina y los recursos...).
Lo más relevante de Google Chrome - en mi opinión - es que Google haya optado por sacar un navegador, apostado por Javascript + Gears, en lugar de comprar Adobe. Lo justifico, en la partida en la que está intentando Google entrar es en la de influir es en la de las tecnologías con las que crearemos la web del futuro. Hace años (Explorer 5), la guerra de los navegadores perdió todo sentido porque Microsoft forzó la gratuidad y se sirvió de integrar el suyo en Windows, pero también porque no hubo forma de que influyesen en las tecnologías que, por aquél entonces, eran las únicas que daban dinero: las que se encuentran en el lado del servidor. Los navegadores de hoy tampoco lo han conseguido (menos mal), pero sí que juegan un rol importante en las del lado del cliente, que con la proliferación de las RIA (aplicaciones ricas en internet), se encuentran en una encrucijada importante: mantener el modelo de Javascript frente a la presencia de tecnologías como Flash, JavaFx y Silverlight. Claro que las empresas desarrolladoras de las últimas puede hacer plug-ins para soportar cualquier browser, pero también que quien controla el navegador, tiene mucho que decir en esta historia. En entornos cerrados tenemos el caso de Flash en el iPhone, pero pensemos que Microsoft se atreviese a preinstalar Silverlight en Explorer.
Ahora bien, ¿es suficiente Javascript para las cosas que se quieren llevar a la red? Para un editor de textos básico, parece que sí, para uno de imágenes... pues no. De hecho, lo siguiente en lo que creo que va a trabajar la gente de Google es en estándares abiertos que permitan aplicaciones web más potentes, que no las hagan depender de un runtime cerrado.
Queda mucho por analizar y por ver de este Google Chrome, de entrada observar si han conseguido hacer un buen software además de apuntar algunas ideas innovadoras. Hay varios puntos que dejaremos para los próximos días: ¿es en realidad un navegador para navegar por internet o para navegar en Google? ¿será neutral a la hora de usar buscadores o aplicaciones web? (temor que plasma aNieto2K) ¿desactivará el ser software libre todos los temores a que sea un nuevo instrumento de seguimiento y monitorización por parte Google para alimentar su sistema publicitario? (Actualización 3/9/08, tema tratado en Chrome, privacidad e integración con Google).
¿A quién va a afectar realmente este movimiento? En una primera derivada, no me cabe duda, a Firefox. Como dice Mariano, el perfil de usuario que se va a descargar un navegador nuevo y libre, encaja a la perfección con el del navegador de Mozilla y mucho menos con el que utiliza Explorer. Por mucho que se desee ver de otra forma, es un navegador con algunas ideas innovadoras y no va sustituir a Windows ni Linux ni MAC OS, si acaso, sustituirá a la herramienta que usemos para navegar. Eso sí, desde Mozilla aseguran estar tranquilos (Giga Om), conociendo muchas de las primeras versiones de productos de Google, lo cierto es que, posiblemente, tengan bastante tiempo hasta que logren algo bueno.
Vamos a tener Google Chrome para rato por aquí. Lo siento por quienes se quejan de que "todo los blogs de tecnología están hablando de Chrome", creo que es como quejarse de que todos los blogs de fútbol hablasen de la Eurocopa. En juego está parte del futuro de la web...
Hijos de Escocia.... Soy William Wallace.... se lio parda como no...y siendo nosotros más, las pintas... aquí las veis... buenas y graciosas, a quitar dinero y cambiarlo por "magrebíes" así los bautizamos... Fue el Ribadavia de los Corticoles.. del licor caféeeee, licor cafeeeee, licor cafe licor cafe...asi sin musica no keda bien... de la monjita cachonda y el fraile o lo que fuera raul.. de la señorita mesonera (habia que tirar las teta para arriba, ya te avisaramos).. de las canciones...(Yo tengo una moka que me habla..me habla, me hablaaaa), por cierto, el vino...uffffff cuidado... yo creo que nos metian vino de garrafón... Fue el Ribadavia de que ¡¡¡¡ya tenemos aquí algunos 30 años coño¡¡¡... joder carni, como te pasas tirando la tienda...y...conmigo dentro... se perdieron botas, gafas, anillos... la verguenza??? No la trajimos de casa ni siquiera Yo he de reconocer que ha sido una de las fiestas del Verano... y que se acaba...noooo... ahora a Ponfe.. esta semana a las fiestas de la Encina ya os contaré como acaba la hiostoria
Morir de éxito es una enfermedad que no se cura con pastillas, sino con humildad. Es frecuente que quien triunfa se sienta infalible y desprecie la suerte o la casualidad. El triunfador no cambia de plan, sólo de coche. Y algo así le ha sucedido al Real Madrid, vigente campeón, ganador dos veces consecutivas. Ha pensado que habitar en el alambre, colgado de la épica, es un modo de vida. Y ha creído que la Supercopa, aquel triunfo con nueve, le daba la razón.
Ignoro si se equivoca, pero se equivocó en Riazor. Allí la inercia es negativa y no acompañan los últimos minutos, los arreones, el talento espontáneo. Allí se exige algo más que voluntad, se necesita una idea, preferiblemente buena. Porque el Deportivo sabe cómo ganar al Madrid y lo transmite de generación en generación. Es como si se hubiera liberado de ese respeto que se mezcla con el miedo, de la aflicción de los inferiores. Confiar es el primer paso y en Riazor confían desde hace 18 años.
No hay excusas, ni podrá escudarse el Madrid en la baja de Robinho, que jamás se caracterizó por pedalear en plazas adversas. Tampoco parece que Van der Vaar, buen futbolista, pese tanto. La plantilla es la requerida y el entrenador ya conoce el club y los mimbres. Sabe, supongo, que llegados a este punto, sólo se le mira a él.
Es el primer partido, nada más. Y el Deportivo es consciente de las dificultades, pues en su Liga son más temibles los iguales que los poderosos. De la misma manera, el Madrid tampoco se condena por la derrota. Pero recibe la advertencia de su fragilidad. Tampoco este año podrá respirar tranquilo.
Por lo que se refiere al encuentro, el Deportivo no fue traidor: avisó en el primer minuto. Pablo Álvarez recortó a Marcelo y su centro lo remató Mista. El balón tocó en Pepe y se estrelló en el larguero con cierto estruendo y sin tiempo a que el público se acomodara en los asientos. En la jugada se retrataron dolorosamente Marcelo y un impasible Casillas.
Lo que siguió al suspiro nos descubrió a Robben instalado en la banda derecha, sin disimulos. Ese trazo en la pizarra tuvo efectos demoledores: taponó las subidas de Sergio Ramos y dejó desguarnecida la izquierda, donde Marcelo encontró demasiado campo y muy pocas ayudas.
Destacó Robben, a pesar del colapso táctico, y quedó claro que los defensas le respetan, pues le regalan dos metros de parcela para evitar sus regates. Sin embargo, la salida natural de un zurdo es el interior y eso lo saben también los defensas, que se concentraron en ese callejón.
Dirán en el Real Madrid que con esa falta de simetría se conquistó un campeonato el pasado año y podrán argumentar que un extremo en su banda natural es un recurso demasiado evidente y que jugar con dos alas está tan pasado de moda como los pantalones de campana. Yo digo, simplemente, que el Madrid juega, y muchas veces gana, con un brazo atado a la espalda. Y que las campanas vuelven.
Ese planteamiento hizo que el Madrid disfrutara de sus mejores oportunidades en los contragolpes, cuando los espacios se abren solos. Y hasta en esos momentos se notó que Robben vive camuflado en la derecha. El holandés condujo con maestría un contragolpe hasta que le tocó disparar con la diestra. Se negó y chutó con la zurda, descomponiendo la figura y el disparo. Debería existir un castigo para eso: mil tiros con la de palo hasta que le salgan los dedos.
Velocidad.
La principal virtud del Deportivo fue mover rápido la pelota. Es un mérito su resistencia y es un valor la disciplina, pero es la agilidad lo que le permite ser un equipo inteligente y atrevido. Cualquier otro entrenador con semejante plantilla (ajustada, siendo generoso) hubiera optado por ser conservador y enviar pelotas a la carrera de Guardado, que jala como un galgo. Pero Lotina ha sido más sutil. Ha apostado por la velocidad y ha exigido fútbol: tres toques penalizan, dos se perdonan y uno solo tiene premio. Así se ocultan carencias y se potencian fortalezas. Nada sobra, nada falta. Habla poco y parecerás listo.
No obstante, el primer gol del Deportivo se vio más favorecido por el error del rival que por los estudios propios. Sergio sacó un córner en corto y Guardado puso la pelota en la olla. Pues ese centro, que suele ser lotería, se convierte en el área del Madrid en regalo sin sorteo. Casillas no salió y los defensas no entraron, de modo que Mista pudo cabecear picado y picudo, pero con fortuna: el balón botó tan alto que se coló por la escuadra.
El Madrid, después de algunas dudas, se apoderó del balón, pero lo manoseó en los terrenos neutrales. La secuencia es conocida: Pepe, Ramos, Diarra, vuelta a empezar, quizá Guti o Robben y, salvo inspiración, vuelta a empezar. No se maneja alternativa. Diarra sólo aporta trabajos básicos e Higuaín se pierde en lo que sería tierra de nadie si no fuera tierra de Raúl. El capitán, de nuevo, fue un cero a la izquierda.
Reacción.
Aunque el Deportivo sobrevivía con cierta comodidad, el partido dio la impresión de inclinarse en favor del Madrid cuando Van Nistelrooy logró el empate. Lo marcó en el segundo minuto de la segunda mitad, aprovechando una jugada desangelada, con un tiro de Raúl que tropezó en Zé Castro y aterrizó después en el radio de sus piernas telescópicas.
El Madrid se rehabilita así muchas veces, con acciones llovidas, como si le empujaran brazos invisibles. Pero no fue de esa manera en esta ocasión. Lopo tardó cinco minutos en poner por delante al anfitrión y lo hizo metiendo el dedo en la llaga. El central cabeceó sin molestias un córner botado por Guardado.
Creo que el Madrid supo que no sería su noche. El equipo insistió y hasta descubrió una grieta en la seguridad de Aranzubia, que empezó a sentir los balones aéreos como merluzas submarinas. Queda en su mérito, no obstante, una magnífica parada a un testarazo de Diarra.
El partido se enredó con la colaboración del árbitro, señor Muñiz Fernández, que pitó mucho y casi siempre mal. Se soltaron patadas por ambos bandos y las interrupciones elevaron la moral del Deportivo, que miraba el reloj con el rabillo del ojo.
Schuster sustituyó a Guti y Raúl por De la Red y Drenthe, y entonces recordamos lo que habita en el banquillo. Riki, relevo de Mista, cayó como si le hubiera alcanzado una flecha y Lotina nos mostró al mexicano Omar Bravo.
No ocurrió mucho más: un tiro lejano de Higuaín y una falta que lanzó el argentino en el tiempo añadido cuando la reclamaba Sergio Ramos. El público ya celebraba la victoria. "Que salga Robinho, que salga Cristiano", gritaban desde las gradas. Son crueles los triunfadores.
El detalle. "¡Que salga Robinho...!"
Los minutos finales del partido fueron una auténtica fiesta para los aficionados del Deportivo, ya con 2-1 en el marcador y el choque prácticamente resuelto. Tanto que no dudaron en corear cánticos en contra del rival. Y para hacer más daño, se acordaron de los ausentes: "¡Qué salga Robinho...!", se escuchó desde los Fondos de Riazor. También se acordaron de Cristiano Ronaldo, que finalmente no fichó por el club blanco.